Buscamos las empresas, escribimos los emails y los enviamos uno a uno desde tu propia dirección. No desde una plataforma con tu logo: desde tu correo de siempre. Tú te ocupas de responder a quien levanta la mano. Cuota mensual a medida y sin permanencia.
¿Qué es el email marketing B2B gestionado?
El email marketing B2B gestionado consiste en delegar la captación por correo: un equipo localiza las empresas que encajan con tu oferta, escribe los mensajes y los envía desde tu propio correo cuidando la entregabilidad (SPF, DKIM y validación de direcciones). Tú solo respondes a los interesados. En TuMejorLead lo hacemos por ti, sin permanencia y con enfoque conforme al RGPD.
Te preparamos una campaña a medida. Sin tarjeta. Sin compromiso.
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El email marketing B2B es el uso del correo para llegar a empresas y generar oportunidades de venta. A diferencia de una newsletter, contacta a empresas nuevas con un mensaje personalizado; lo diseñamos, escribimos y enviamos por ti desde tu correo.
Hacer email marketing B2B que funcione no es mandar una newsletter: es llegar a las empresas correctas con el mensaje correcto sin caer en spam. Eso requiere datos limpios, copy probado y control técnico de la entregabilidad. TuMejorLead pone todo eso en marcha por ti y lo gestiona campaña tras campaña.
A qué empresas quieres llegar y qué quieres ofrecerles. Segmentamos por sector, tamaño y zona.
Redactamos varias variantes optimizadas, cuidamos la entregabilidad y enviamos desde tu correo al ritmo adecuado para no quemar el dominio.
Ves enviados, entregados, respuestas e interesados en tu panel, y atiendes directamente a quien contesta.
Te preparamos una propuesta gratis a medida en menos de 24 h.
Quiero mi propuesta gratis →Cuota mensual a medida. La propuesta es gratis. Lo ponemos aquí arriba y no en la letra pequeña, porque es la pregunta que traes.
No publicamos una tarifa cerrada porque no la tenemos: lo que cuesta tu campaña depende de a cuántas empresas hay que llegar y de lo difícil que sea encontrarlas. Poner aquí un número sería inventarnos el tuyo.
Para que te sitúes: una agencia SDR en España cobra entre 1.500 € y 3.000 € al mes, más el alta. Un comercial en plantilla, con sueldo y seguridad social, se va bastante por encima antes de traer el primer cliente. Nosotros jugamos en otra liga de coste, y te la ponemos por escrito antes de que pagues nada.
No es un servicio recortado ni una versión de prueba. Buscamos las empresas, verificamos los emails, escribimos el copy, lo enviamos desde tu correo y hacemos los seguimientos. El servicio entero.
No montamos un equipo por cliente. El proceso está construido una vez y se aplica a todos: la búsqueda, la verificación, el envío controlado y los seguimientos están automatizados de principio a fin, y lo que ponemos encima es criterio, no horas de becario. Una agencia te cobra 2.000 € porque tiene una oficina, tres SDR y un account manager que te llama cada martes. Nosotros no tenemos nada de eso y tú tampoco lo necesitas.
Lo barato aquí es la estructura, no el trabajo.
Tu cuota se calcula con dos cosas:
Te cerramos el precio exacto por escrito en 24-48 horas y solo pagas si aceptas la propuesta. No hay cuota de alta, no hay permanencia y no hay mínimo de meses: pausas o cancelas cuando quieras.
Para enviar desde tu dirección necesitamos que nos des una contraseña de aplicación de tu cuenta de Google. Es la pregunta que hace todo el mundo y tiene respuesta, así que la contestamos aquí y no cuando ya has pagado.
Es un código de 16 letras que genera Google desde tu propia cuenta para que un programa externo pueda enviar correo por ti.
No es la contraseña de tu cuenta. No te la pedimos, no la queremos y no la vamos a tener nunca. La contraseña de aplicación es un código distinto, que creas tú, que existe solo para esto y que solo sirve para esto.
Tener la verificación en dos pasos activada. Sin 2FA, Google directamente no deja crear contraseñas de aplicación. Si no la tienes puesta, se activa en dos minutos y te pasamos los pasos. Dicho de otro modo: para trabajar con nosotros tu cuenta tiene que estar mejor protegida de lo que probablemente esté hoy.
Da acceso a enviar y a leer el correo de esa cuenta, por SMTP e IMAP. Lo usamos para dos cosas: enviar tus campañas y detectar quién responde para parar los seguimientos.
Y aquí va la parte que casi nadie te va a decir: ese acceso permite técnicamente leer tu bandeja. No te vamos a contar que “no podemos”, porque podemos. No lo hacemos —solo miramos los hilos de las campañas—, pero la diferencia entre “no podemos” y “no lo hacemos” es importante y preferimos que la sepas.
Lo que esa contraseña no da: acceso a tu Drive, a tu calendario, a tus contactos, a tus documentos ni a ninguna otra parte de tu cuenta de Google. Solo correo, solo esa cuenta.
Entras en tu cuenta de Google → Seguridad → Contraseñas de aplicación → borrar. Un clic.
Deja de funcionar al momento y no cambia nada más: tu contraseña de verdad sigue siendo la misma, no tienes que volver a iniciar sesión en ningún sitio y ninguna otra aplicación se entera. No dependes de que nosotros te demos de baja de nada.
Esto no es OAuth. OAuth es el sistema de “Iniciar sesión con Google” con permisos acotados que usan las herramientas grandes, y hoy no lo tenemos. Usamos contraseña de aplicación, y te lo decimos antes de cobrarte en vez de dejar que lo descubras luego.
Si esto no te encaja, es una razón perfectamente razonable para no contratarnos y no vamos a intentar convencerte. Preferimos perder un cliente aquí que ganarlo escondiendo esto.
Casi todo el mundo que quiere hacer mailing B2B empieza abriendo una cuenta en una plataforma de newsletters, subiendo un listado y dándole a enviar. Y casi todo el mundo acaba en spam a la tercera campaña. No es mala suerte: es que esas herramientas están diseñadas para lo contrario de lo que tú necesitas.
Una plataforma de newsletters envía miles de correos de golpe desde sus propios servidores, con su marca en la cabecera técnica y un pie de «enviado con…». Funciona de maravilla cuando escribes a gente que se apuntó a tu lista. Cuando escribes a empresas que no te conocen, esa misma mecánica es exactamente el patrón que los filtros están entrenados para cazar.
Eso es lo que hacemos nosotros: el mailing B2B entero, operado por nuestro equipo, saliendo de tu dirección de correo.
Partimos de lo que nos digas: sector, tamaño, zona. A partir de ahí localizamos las empresas que encajan y verificamos sus direcciones de contacto públicas una a una. No sacamos un fichero de un cajón: si mañana cambias de criterio, la búsqueda se rehace.
Los correos que funcionan en B2B no son los más elaborados: son los más breves y los más concretos. Escribimos varias versiones del mensaje y del asunto, y se reparten entre los envíos para ver cuál abre y cuál genera respuesta. Lo que no funciona se retira.
La mayoría de las respuestas en email marketing B2B no llegan al primer correo, sino al segundo o al tercero. Por eso hay seguimientos. Y por eso hay que leer las respuestas: en cuanto alguien contesta, su secuencia se detiene. Perseguir a quien ya te ha dicho algo es la forma más rápida de quemar una oportunidad.
Lo que te llega a la bandeja son las respuestas. Ni el panel de campañas, ni los rebotes, ni los «dame de baja». Eso lo gestionamos nosotros.
En email marketing B2B la tasa de apertura es la métrica más citada y la menos útil. Desde que los clientes de correo precargan imágenes, una parte de las aperturas que te cuenta cualquier herramienta no son personas: son servidores. Si alguien te vende una campaña por su porcentaje de apertura, te está vendiendo un número que él tampoco controla.
Lo que sí significa algo:
Y una expectativa honesta, porque es mejor decirla antes: el email marketing B2B en frío trabaja con porcentajes pequeños sobre volúmenes grandes. No es un canal que encienda el teléfono la primera semana. Es un canal que, sostenido mes a mes, te deja un flujo constante de conversaciones que antes no existían.
No es una newsletter. No te montamos un boletín mensual para tu lista de clientes. Aquí se contacta con empresas que todavía no te conocen.
No es comprar una base de datos. No vendemos listados de correos, ni te los entregamos. Las direcciones se usan para enviar tu campaña y punto.
No es una herramienta que tú manejas. No te damos un panel para que lo aprendas a usar. Lo operamos nosotros; tú respondes a quien levanta la mano.
No es publicidad a particulares. Solo empresas, a direcciones de contacto profesionales y públicas, con opción de baja en cada envío.
No somos una agencia de gran cuenta con tarifas de gran cuenta. Somos el equipo que pone tu prospección en automático por el precio de una pyme.
Los emails salen de tu dominio y tu firma, no de una plataforma anónima. Mejor entregabilidad y cuando responden, te escriben a ti directamente.
Las agencias de SDR cobran 1.500–3.000 €/mes. Nosotros damos el mismo sistema gestionado por una fracción, pensado para autónomos y pymes que venden a otras empresas.
Nosotros buscamos los contactos, redactamos los mensajes, los enviamos con ritmo anti-spam y vigilamos los rebotes. Tú solo respondes a quien levanta la mano.
Mes a mes. Te enseñamos cuántos emails salen, cuántos llegan y cuántos responden. Si no te encaja, lo paras cuando quieras.
· Empresas B2B que quieren un canal de captación directo y medible sin depender solo de anuncios.
· Negocios con una buena oferta pero sin tiempo ni equipo para ejecutar campañas de email bien hechas.
· Marketers que quieren delegar el envío en frío y centrarse en el resto de su estrategia.
Guías prácticas para sacarle el máximo a tu captación de clientes.
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